Última actualización: septiembre de 2026
Si llegaste hasta acá desde un correo de FIKU, en esta página explicamos qué significa cada aviso, cómo se calcula lo que aparece en él y —lo más importante— a quién le corresponde responderte. No necesitas tener una cuenta ni iniciar sesión para leer esto.
Los correos de FIKU se envían desde una casilla que no recibe respuestas. Si respondes ese correo, no le llega a nadie. Usa alguno de los caminos que están más abajo.
FIKU es el software que usa la administración de tu comunidad. Nosotros enviamos el aviso, pero los montos, los plazos y las decisiones los define tu comunidad, no FIKU. Esta distinción te ahorra tiempo:
Escríbeles por el canal que ellos publican (correo, WhatsApp, oficina). Si tienes cuenta, también puedes responder desde Mensajes en el portal.
Escríbenos a hola@fiku.cl, salvo el último caso. Cuéntanos qué intentabas hacer y, si puedes, adjunta una captura.
Si no sabes en cuál de los dos cae tu caso, escríbele primero a tu administración: ellos ven tu comunidad completa y nosotros no.
Es el cobro del período para tu propiedad. Cada mes (o el período que use tu comunidad) la administración cierra un ciclo de facturación y publica la liquidación: el detalle de todos los gastos de la comunidad y cómo se repartieron entre las propiedades.
El correo trae el monto y la fecha de vencimiento. El detalle completo está en la liquidación en PDF.
Si tienes cuenta, entra a tu portal, sección Mis cargos, y descarga el PDF del período. También suele venir enlazado en el correo del aviso.
Si nunca has entrado al portal, pídele a tu administración que te envíe la invitación de acceso o que te haga llegar el documento.
FIKU no crea ni fija los cargos: los carga la administración de tu comunidad y se prorratean según el coeficiente de tu propiedad y las reglas del reglamento de copropiedad. Nosotros no podemos modificarlos ni explicarte de dónde salió una partida en particular.
Escríbele a tu administración indicando el período y el nombre del cargo tal como aparece en la liquidación. Con eso pueden revisarlo rápido.
Las causas más comunes son consumos individuales medidos (agua, gas, electricidad) que varían mes a mes, gastos extraordinarios aprobados en asamblea, o un cambio en el prorrateo. La liquidación muestra el desglose; si aun así no cuadra, consúltalo con tu administración.
Un período de facturación pasa por cuatro estados: borrador, generado, publicado y cerrado. Una vez cerrado ya no se modifica: cualquier corrección posterior se hace con un ajuste en el período siguiente, no reescribiendo el anterior. Es así a propósito, para que la contabilidad de la comunidad sea auditable.
Si tu comunidad los tiene habilitados, los descargas tú mismo desde el portal, en Certificados: de deuda, de no deuda y de pagos realizados.
Se emiten con la información registrada en ese momento, así que conviene generarlos el día que los vas a presentar. El de no deuda sólo sale si tu unidad está efectivamente al día; si tienes cargos pendientes, el sistema no lo emite.
Es el estado consolidado de tu propiedad: lo que está pendiente, lo que ya venció y los intereses acumulados hasta la fecha del correo. Es informativo y se genera automáticamente; no es una acción de cobranza judicial por sí mismo.
Se aplican sobre los cargos vencidos, con la tasa que haya definido tu comunidad. Esa tasa nunca puede superar el 12% anual, que es el máximo que permite la ley chilena de copropiedad inmobiliaria; la plataforma no deja configurar ni cobrar más que eso.
La tasa exacta que usa tu comunidad viene indicada en el correo y la define la administración dentro de ese tope.
Un pago se descuenta de tu deuda cuando la administración lo confirma, no cuando lo registras. Si transferiste hace poco, es normal que pasen algunos días hasta que lo concilien con la cartola del banco.
Si ya pasó un tiempo razonable, escríbele a tu administración con el comprobante, el monto y la fecha de la transferencia.
Muchas comunidades aceptan convenios de pago en cuotas. Eso lo autoriza tu administración o el comité, según el reglamento: acércate a ellos antes de que la deuda avance. FIKU no puede otorgar ni negociar plazos.
El rechazo significa que la administración no pudo calzar ese pago con un abono real en la cuenta de la comunidad. Las causas típicas son un comprobante ilegible, un monto que no coincide, una transferencia a otra cuenta o un pago duplicado.
El dinero de una transferencia que nunca llegó no pasa por FIKU: sigue en tu banco o en la cuenta a la que se envió. Revisa el motivo indicado en el correo y responde a tu administración con el comprobante correcto.
Un pago confirmado no se puede editar: si hubo un error (monto equivocado, propiedad equivocada, cheque devuelto), la administración lo anula y registra uno nuevo. Así queda el rastro completo de lo que pasó en vez de sobrescribirse. El motivo de la anulación viene en el correo.
La confirmación de un pago en línea llega desde el banco unos segundos o minutos después de que apruebas la transferencia. Si cerraste la ventana antes de tiempo, vuelve a entrar al portal en unos minutos y revisa la sección Pagos.
Si tu banco descontó el dinero y después de un rato el pago sigue sin aparecer, escríbele a tu administración con el comprobante del banco. Si sospechas que fue una falla de la plataforma, escríbenos también a hola@fiku.cl.
Porque algunas comunidades aplican un costo por usar el pago en línea, que cubre el servicio de la plataforma y el de la pasarela bancaria. Antes de confirmar verás el desglose: por un lado tu gasto común, por otro ese costo, y el total.
Pagar en línea siempre es opcional. Tu comunidad mantiene los medios de pago de siempre (transferencia, caja): esto es una alternativa, no una obligación. Si tu comunidad no cobra ese costo, no verás ningún recargo.
Ese costo corresponde a un servicio ya prestado, así que no se devuelve aunque después el pago se anule. Por eso te pedimos aceptarlo expresamente antes de continuar.
Te lleva a pagar el saldo de tu unidad sin tener que iniciar sesión. Lo escaneas con la cámara del teléfono y se abre una página con el monto y el botón para pagar.
Lo importante: el monto se calcula en el momento en que lo escaneas, no cuando se imprimió la liquidación. Si ya abonaste algo, o si pasó el vencimiento y corrieron intereses, el QR te cobra lo que debes hoy. Un QR de marzo escaneado en junio te cobra tu deuda de junio.
La página muestra sólo tu comunidad, tu unidad y el saldo. No muestra tu nombre ni ningún otro dato personal, por si la liquidación queda a la vista de alguien más.
No todas las comunidades lo tienen activado. Si la tuya no lo usa, tu liquidación sale sin QR.
En tu portal, sección Pagos, con el historial y el comprobante de cada uno. También en la aplicación móvil, en Gastos, tocando el ícono de historial.
De los pagos ya confirmados puedes además descargar el recibo que emite FIKU, desde el detalle del pago.
La administración o la conserjería de tu comunidad, según cómo esté configurada cada área. Recibes un correo cuando la solicitud se aprueba, se rechaza o se cancela.
El motivo lo escribe quien la rechazó y viene en el correo. Las razones habituales son un choque con otra reserva, mantención del espacio, deuda pendiente o un requisito del reglamento interno. Si no estás de acuerdo, es una conversación con tu administración.
Desde tu portal, sección Reservas. Los plazos de cancelación y si corresponde devolver una garantía los define el reglamento de tu comunidad.
Sí, si tu comunidad usa el control de visitas: desde la app móvil o el portal registras a quien esperas, y la conserjería ya lo tiene anotado cuando llega. Agiliza la entrada y evita llamados.
Ten presente que estás entregando datos de otra persona —su nombre, a veces su documento o la patente del auto—. Hazlo sólo cuando esa persona sepa que la estás registrando.
La conserjería y la administración de tu comunidad, que son quienes llevan el control de acceso. Otros residentes no ven tus visitas.
La conserjería registró un paquete a tu nombre. Retíralo en conserjería; el horario de retiro y el tiempo que lo guardan los define tu comunidad. Si el paquete no es tuyo o no lo encuentras, habla directamente con la conserjería: FIKU sólo registra el aviso.
Las multas las aplica la administración o el comité de tu comunidad según el reglamento de copropiedad. FIKU sólo las registra y te notifica; no decidimos si corresponde ni podemos anularla.
Dirígete a tu administración o al comité dentro del plazo que fije tu reglamento interno. Conviene hacerlo por escrito, indicando la fecha y el hecho de la multa.
El correo trae la fecha, la modalidad y la tabla de temas. Si la asamblea admite votación en línea, podrás votar desde tu portal, sección Asambleas.
Mientras la votación esté abierta. Una vez cerrada no se pueden agregar ni cambiar votos: el resultado queda registrado tal cual, y esa inmutabilidad es justamente lo que le da validez al acta.
El quórum, la validez de la convocatoria y la interpretación de los acuerdos son materia de tu comunidad y su reglamento. Consúltalo con la administración o el comité.
Es la vitrina de proveedores externos (jardinería, aseo, mantención, arriendos, etc.) que tu comunidad decidió habilitar para sus residentes. Cada comunidad aprueba a sus propios proveedores.
El pago va directo al proveedor: FIKU no intermedia el dinero ni gestiona devoluciones. No tenemos ni retenemos esos fondos, así que no podemos revertir un cobro ni emitir un reembolso.
Habla primero con el proveedor, que es tu contraparte en la contratación. Si no responde o el problema persiste, avísale a tu administración: es quien lo habilitó en la comunidad y puede suspenderlo.
Porque la administración de tu comunidad te tiene registrado como propietario o residente de una propiedad, con esa dirección de correo. Los avisos de cobros, pagos y comunicados se envían a los datos de contacto que ellos mantienen.
Si crees que la dirección está equivocada o que ya no corresponde (vendiste la propiedad, te cambiaste), avísale a tu administración para que actualice el registro.
Al pie de los correos informativos —comunicados de la comunidad y el resumen de deuda— hay un enlace que dice "Dejar de recibir estos correos". Funciona con un solo clic y no necesitas iniciar sesión. Desde ese mismo enlace puedes volver a suscribirte si te diste de baja por error o alguien lo hizo por ti.
Si tienes cuenta, también puedes ajustar qué avisos quieres recibir en tu portal, en Mensajes, o en la app móvil, en Preferencias de notificaciones.
Si instalaste la app, además del correo recibes notificaciones en el teléfono. Son los mismos avisos: gasto común publicado, pago confirmado, reserva aprobada, encomienda recibida.
Los controlas en dos lugares: en la app, en Preferencias de notificaciones, eliges por qué canal quieres cada tipo de aviso; y en los ajustes de tu teléfono puedes silenciar las notificaciones de FIKU por completo. Si las rechazas, la app funciona igual.
Correcto, y son de dos tipos.
Los que necesitas para operar tu cuenta se envían siempre, porque sin ellos no podrías entrar: restablecer la contraseña, la invitación para configurar tu cuenta y el aviso de que tu contraseña cambió (este último es una alerta de seguridad: si no fuiste tú, quieres enterarte).
Y hay dos que no se pueden desactivar por obligación legal: la citación a asamblea y el aviso de gasto común publicado. No se puede renunciar a ser convocado ni a recibir la liquidación de lo que se te cobra.
Revisa la carpeta de spam o correo no deseado y marca el mensaje como "no es spam"; eso ayuda a que los siguientes lleguen a tu bandeja. Agregar el remitente a tus contactos también sirve.
Si antes te diste de baja, es probable que sigas dado de baja: pídele a tu administración que revise el estado de tu dirección, o escríbenos a hola@fiku.cl.
Si nada de eso funciona, confirma con tu administración qué dirección tienen registrada para ti.
Sí, FIKU tiene aplicación para iPhone y Android. Con ella puedes ver tu deuda mes a mes, revisar y descargar tus liquidaciones, pagar en línea o subir el comprobante de una transferencia, reservar áreas comunes, registrar visitas, ver tus encomiendas, leer los comunicados y participar en las asambleas.
Se entra con el mismo correo y contraseña del portal: no es una cuenta aparte.
Sí, es opcional y lo activas desde Cuenta. La app se bloquea sola después de un rato en segundo plano y te pide tu huella, tu rostro o el PIN del teléfono.
Esa validación la hace tu propio teléfono: tu huella y tu rostro nunca salen del dispositivo ni llegan a FIKU.
Queda registrado como pago recibido, a la espera de que tu administración lo verifique contra la cuenta de la comunidad. Todavía no rebaja tu deuda: eso ocurre cuando lo confirman.
Para que puedan calzarlo rápido, que en la foto se lean el monto, la fecha y la cuenta de destino.
El acceso al portal lo habilita la administración de tu comunidad: te envían una invitación por correo con un enlace para crear tu contraseña. Si nunca la recibiste o el enlace ya venció, pídeles que te la reenvíen. FIKU no puede crear cuentas por su cuenta.
Puedes seguir recibiendo los avisos por correo aunque nunca actives tu cuenta.
Entra a app.fiku.cl/forgot-password, escribe tu correo y te llegará un enlace para crear una nueva. El enlace tiene una vigencia limitada; si venció, pide otro.
Ese código no llega por correo: no lo busques en tu bandeja de entrada. Sale de la aplicación de autenticación que instalaste al activar la verificación en dos pasos (Google Authenticator, Authy, 1Password o la que uses), se genera en tu propio teléfono y cambia cada 30 segundos.
Si perdiste el acceso a esa aplicación, usa uno de los códigos de recuperación que guardaste al activarla: en la pantalla de verificación, elige "Usar código de recuperación". Cada uno sirve una sola vez. Si tampoco los tienes, escríbenos a hola@fiku.cl.
Esos datos los mantiene tu comunidad, porque son parte de su registro de copropietarios. Pídele el cambio a tu administración.
Desde la aplicación móvil, en Cuenta → Eliminar cuenta. Te pedimos tu contraseña para confirmar que eres tú. En app.fiku.cl/delete-account está el paso a paso.
Al eliminarla cerramos tu acceso de inmediato y borramos los datos que te identifican: tu nombre, tu correo, tu teléfono y tu foto. Tu contraseña queda inutilizable y desconectamos tus dispositivos. No es sólo una desactivación.
Lo que no se borra es el historial de cobros y pagos de tu unidad ni tu ficha en el registro de copropietarios: eso es contabilidad de la comunidad, le pertenece a ella y la ley obliga a conservarlo. Si quieres que se corrija o elimine esa ficha, pídeselo a tu administración.
Eliminar la cuenta tampoco salda deudas pendientes. Y si más adelante lo necesitas, tu administración puede volver a darte acceso con el mismo correo.
Si no puedes entrar a tu cuenta y quieres que eliminemos tus datos igual, escríbenos a soporte@fiku.cl.
Los usamos únicamente para operar el servicio de administración de tu comunidad. No vendemos ni cedemos datos personales con fines publicitarios. El detalle está en nuestra Política de Privacidad y en los Términos de Uso.
La ley te da derecho a saber qué datos hay sobre ti, corregir los que estén malos y pedir que se eliminen los que ya no sean necesarios.
A quién pedírselo importa. Quien decide qué datos tuyos hay en la plataforma es la administración de tu comunidad, no FIKU: nosotros guardamos esa información por cuenta de ella. Así que el camino corto es pedírselo a ellos.
Si no obtienes respuesta en un plazo razonable, escríbenos a soporte@fiku.cl, que es nuestra casilla de privacidad, y te ayudamos a canalizarlo.
Si tu consulta es sobre un cobro, un pago, una reserva, una multa o cualquier decisión de tu comunidad, escríbele a tu administración: es quien tiene la información y quien puede resolverlo.
Si es un problema de la plataforma —no puedes entrar, algo no carga, un correo llegó mal— escríbenos a hola@fiku.cl. Cuéntanos qué intentabas hacer, desde qué dispositivo y, si puedes, adjunta una captura de pantalla.